Hoy es un día especial. Belén se ha marchado otra vez a Boston. Va a comenzar su segundo año en Harvard. Nos hemos quedado todos un poco tristes con su marcha. De todas formas, ya estamos esperando escuchar de nuevo todas sus aventuras. Volverá al mercado de asignaturas, donde cada profesor vende su clase con sus mejores armas dialécticas, con los más apasionantes temarios. Ya tiene bien pensado qué quiere estudiar: Gobierno. Y un minor en Economía, por saber de todo un poco. Ya le esperan sus compañeras de cuarto, las mismas con las que compartió la habitación el año pasado salvo Kiara.


Kirkland es su nueva casa. Este año la hemos visitado en nuestro viaje a Boston. Es una edificación cuadrada, con un patio central y algunos grandes árboles. Le ha tocado una esquina, y al parecer las habitaciones son bastante grandes. Ya nos irá contando que tal. Parece que tiene grandes ventanales por donde seguro que le entra mucha luz. Tiene fama de ser una de las mejores casas en cuestión de comidas. No va a ser muy fácil compaginar eso con su intención de comer más sano.
Estaba ilusionada en ir a recibir a los primeros años e incluso va a trabajar el domingo en la entrega de los bultos que dejaron antes de irse de vacaciones los alumnos, almacenados en los sótanos de la residencia.


También tienen prevista su llegada el próximo lunes 31 de agosto, su prima Ángela y el novio de ésta, Alfredo. Van a hacer un curso de inglés. Alfredo va becado, y Ángela ha optado por hacer el mismo curso. Van a estar veinte días en Boston y luego pasarán varios días en New York con Belén. Seguro que la visita la tendrá ocupada y le hará pasar más distraida estos primeros días.
Ha empezado la cuenta atrás para su vuelta en Navidad. Esto es duro.
En la foto, Helena y Belén disfrazadas de super heroínas rosas.



VIAJE A LA LAGUNA AZUL Y ESCALADA A LOS PIES DEL PAINE




Date: Sat, 3 Nov 2007 05:18:30
Como os adelanté ayer, el dia fue genial. Juan se levantó muy temprano y acabó de arreglar su mochila para la excursión a la montaña. Ahora se tomaba un actimel, luego entraba otra vez y metia algo en la bolsa, se ponía una prenda, me decia que el desayuno no abria hasta las siete y así hasta que una de las veces ya no volvió a entrar y nos dejó descansar plácidamente, había comenzado su aventura de ocho horas en la montaña, con retazos de viento de la noche anterior que como os dije llegaron a los 200 km. por hora en algunos momentos y tiró árboles, casas, tejados y demás.

Hoy en Calafate nos han dicho que se volaron cinco casas. A decir verdad, algunas de las casas son como la de los tres cerditos, y un lobo con buenos pulmones las puede levantar por los aires de lo frágiles que se ven. No se como pueden aguantar el frio dentro de esas casas de hojalata y trozos de madera que en algunos sitios se ven.
Lo cierto es que el día no fue demasiado ventoso para lo que habíamos vivido y que la excursión discurrió en parte por dentro de un bosque que según él fue lo más bonito y luego saltando de roca en roca llegó hasta las puertas del valle del silencio que era su objetivo. Se encontró con guardabosques y estuvieron charlando, también llegaron los que habian conseguido caballos para hacer la travesía más asequible y a eso de las dos y media de la tarde aparecio con sus mayas ajustadas, y como si no hubiera pasado nada.

Nosotros, mama y yo, tras un suculento desayuno y una vez que pasé por los talleres del hotel para que me repararan nuevamente la luneta trasera cuyo arreglo había desaparecido en la noche y tras sacar de dentro del coche bostas de caballo, paja, hojas, ramas y polvo del tamaño de un grano de arroz que cubria la totalidad de la tapicería, suelo y salpicadero del coche, salimos a la excursión de la laguna azul. Por el camino, volvimos a encontrar todos esos animales que os he descrito pero que no dejaban de sorprendernos, aqui un escorzo de guanaco, allí la manada de caiquenes mas grande que habíamos visto, una pelea de caiquenes contra patos, de pronto una cascada del rio Paine y más adelante otra aun mayor que nos hizo bajar del coche y hacer un pequeño recorrido para verla de cerca, mama bajando por las cuestecillas bastón en ristre y con mucho cuidado pero feliz y contenta de ver una pequeña Iguazu tan a la mano. Y tras algunos kilómetros más, una fascinante laguna del color azul más intenso y brillante que os pidáis imaginar, pero, que va, inimaginable para los que no lo han visto, eso de color azul más intenso y brillante que os podáis imaginar es una chorrada en comparación con la realidad, además, nuevamente salpicado de borreguitos, pero eso no es todo, el campo lleno de margaritas amarillas, el cielo despejado, las vistas de las montañas, las mejores de todo el parque nacional y para colmo un árbol seco como broche de la decoración.

Arriba os pongo la foto de lo descrito para que veais que no digo mentira.
Después de ver eso comprenderéis lo duro que es dejar esos parajes y volver a la dura realidad.
Enfin, que una vez llegado a ese punto no había más carretera que recorrer y dimos media vuelta de camino a la hostería del Parque Nacional. Alli que llegamos y nos dimos encuento con Juan, que venía de la montaña, yo me puse a escribiros el e-mail de ayer y Juan se fue a su sauna-masaje-jacuzi de dos horas y pico, que seguro que le dieron más tiempo con eso del cuento de que va a echar un curriculum para irse a trabajar la próxima temporado al lugar, de masajista. No tiene cuento ni na el chaval. Se ha intentado camelar a las masajistas para que le dieran una mísera media hora más de masaje.

Cuando acabó todo nos fuimos a toda pastilla para Puerto Natale pues ni teníamos hotel y teníamos que devolver el coche con daños. Buscamos hotel y nos fuimos a devolver el coche. Los que allí estaban no tenían ni idea de lo que había que hacer así que llamaron a Nanci, la eficiente empleada que con tanto cariño nos había atendido dos dias antes y que tan buena relación habían alcanzado con mama, que ha sido nuestra relaciones públicas numero uno. Ya la conoceis, no se corta ni mijita y parece que conoce a todo el mundo de toda la vida, en un momento está la gente disfrutando, riendo, contando su vida más íntima como si fuese la vecina de al lado de toda la vida y cuando llegamos nosotros, dos hombres hechos y derechos, entramos triunfantes, como los hijos, bueno, algunos me confunden y piensan que soy el marido y Juan nuesto hijo. Voy a tener que cuidarme un poco más y dejar este aspecto de setentón, por quitarle años a mama, y no es que yo parezca tan viejo, sino que mamá parece muy jóven. NO se si ha colado.

Total, clavazo al canto que el seguro no se hace cargo de estas incidencias atmósfericas y al hotel. Como mamá se había quedado en el hostal, pues aquello no era un hotel como he dicho al principio, allí estaba en la cocina de la casa, sentada en una silla y ya iban tras un par de horitas de espera por los biznietos, una amiga que estaba en la casa y que se tenía que ir a atender a su marido quedó enredada en el encanto de Ana María y allí estaba. La hija de la dueñaa del hostal, que también se llamaba Ana, y la dueña que tambien, tambien se llamaba Ana. La amiga para despistar un poco se llama Alma. Bueno, al final nos llevaron ellas dos, la hija y la amiga en su coche a un restaurante para recomendarnos y que no pasaramos frio.

Nos quedaban 10.000 peso chilenos, que si dividís por 680 os dará la cifra en euros, así, que una miseria y queriamos cenar tres. Le preguntaron al mesonero y este dijo que si, que una sopita. La hija Ana, imploró, le dijo que nos tratara bien y se marcho. El buen señor nos sirvió una sopita con un huevo dentro, muy buena y nosotros pedimos para beber una cervecita cada uno, no cortos ni perezosos. Pasaban los minutos, el culo del cuenco hacía rato que estaba a la vista de todos, se había acabado el pan con mantequilla que nos puso de aperitivo y nosotros charlando tan amigablemente. Total, que el tiempo pasaba y no pasaba nada, ellos la camarera y el dueño secando platos y sacando brillo a los cubiertos. En esto que se me ilumina la mente y les digo a los comensales, oye, que este hombre ha dicho que una sopita, que aquí no hay más que rascar. Juan se lanza y le dice no se que y el hombre toma su calculadora y dice, ya llevan ocho mil quinientos pesos, Juan que se rasca el bolsillo y reune las monedas y dice, traiganos la carta de postres y elegimos un postre para compartir, y aún nos sobró unas monedas. Qué os parece, no me digais que no ajustamos bien.

Bueno, ya se terminó el día de ayer, mañana si puedo seguiré contando más batallitas, hoy ha sido un poco más sereno y no os penseis que van a ser todos los días como ayer y antesdeayer, que nosotros damos para mucho, pero los folletines tienen momentos álgidos y otros que no lo son tanto, así, que si mañana no queréis leer el capítulo, no os vais a perder gran cosa.
Besitos para todos, estos ya están durmiendo como troncos, así que me voy a hacer lo propio.

Chau

EN LA HOSTERIA LAS TORRES Y LAS AVENTURAS PATAGONICAS







En la hosteria Las Torres y las aventuras patagonicas
Date: Thu, 1 Nov 2007 18:56:21 +0000

Bueno, como bien sabéis, llegamos a la Hostería Las Torres recomendable de todas todas. Ayer hicimos una excursión con el coche hasta el lago Grey. Ese era el final de la ruta, pero por el camino el paisaje es indescriptible. Juan ha oído que es uno de los parques nacionales más bonitos de todo América y le hemos creído a pies juntillas. Cuando no te encuentras con un grupo de guanacos apacentando o corriendo de forma grácil como solo ellos saben hacer te encuentras con patos o con parejas de caiquenes que son diferentes el macho y la hembra, uno es blanco y el otro marrón. La hembra debe ser la marrón para camuflarse cuando empolla los huevos. Los canquen son pájaros con el pecho colorado y también los hemos observado desde muy cerca. Pero los animales más numerosos y tranquilos son los guanacos, que pacen en grupos muy numerosos, como de 20 ó 30 individuos y no se asustan fácilmente. Hoy hemos oído mamá y yo como suenan, tal vez para avisar que había gente extraña bajándose de un coche rojo para hacer fotografías a la manada. Ha sido increíble descubrir que eran ellos avisándose.

Bien, eso en lo referente a los animales, perdón, también encontramos por este parque liebres patagónicas. Los árboles son muy diferentes y hay muchísimos completamente secos, que da un poco de pena pero que también dan un aspecto muy diferente a otros lugares que he visitado. En las estancias se ven álamos para resguardarse del viento. Hablando de viento, que locura. Dicen los del lugar que nunca habían visto soplar como sopló anoche. Ahora desde donde os estoy escribiendo que es un salón con muchas mesas y completamente acristalado, con un tejado en w y con vistas a las Torres del Paine, los álamos de rigor y el césped estoy viendo también a un operario del hotel subido a una escalera roja reparando el tejado. Ha sido brutal como soplaba. Yo también es la vez que más fuerte he visto soplar el viento. Y siguiendo hablando de viento, que ha sido uno de los grandes protagonistas de la excursión de ayer, os informo que el coche que hemos alquilado lleva como luneta trasera unos cartones, unos plásticos y mucha cinta para pegar toda esa maraña de elementos pues una ráfaga de viento y piedra rompió brutalmente la luneta.

Mamá se llenó el pelo de cristales y Juan y yo como posesos grabando y tirando fotos. En un momento todo se volvió caótico dentro del coche. Risas, nervios, pero todo bien. Eso fue al final de la excursión con lo que dentro del susto, pudimos disfrutar de un día soleado y despejado como también dicen los del lugar que no suele darse. Un dicho de aquí es que en una hora puedes tener las cuatro estaciones y les creo. A las once, a las quince y a las dieciocho horas cambia el tiempo según nos han dicho los gauchitos de la estancia. Los gauchitos son gente con cara muy amable, bajitos y delgados y los que hay aquí, en el hotel, se ocupan de los caballos para las excursiones y son todos jóvenes y vestidos con trajes muy bonitos. Estoy escuchando a Larralde y me suenan todas las canciones de mi juventud pues era uno de los autores que más me gustaban.

Las panorámicas de las montañas son fantásticas, a cada curva, encuentras un motivo para fotografiar y si no vas con tiempo, seguro que no llegas de tanto parar. La carretera es de ripio, piedra, tierra y poco más, cuando sopla el viento todo eso se levanta y ocupa el espacio por donde tienes tu que pasar y entramos en conflicto. Pero ese mismo viento provoca que las lagunas se encrespen y surjan las olas blancas sobre fondo negro, o sobre fondo turquesa o sobre fondo azul intenso y agradeces que sople con fuerza. Cuando llegamos al lago Grey, nos bajamos Juan y yo porque mamá estaba un poco cansada y prefirió quedarse en el coche, pero en cuanto vimos el panorama que se nos presentó delante convinimos que Juan fuera a buscarla pues el camino hasta ese lugar era fácil. Yo continué. Lo que se veía era una playa inmensa de un lago y al fondo el glaciar. Al final de la playa estaban varados un grupo de diez o doce icebergs y allí que me fui con un viento que en mitad de la playa te hacía andar con dificultad pero que no te impedía avanzar para ver los témpanos de hielo anclados en la playa. Como era tarde pues teníamos que llegar al hotel a las 6 y media para los masajes tuve que volver a toda prisa y preocupado pues no vi a Juan en ningún momento por la playa. Sobre un puente colgante de esos de las películas estaban los dos, madre e hijo con la cámara en ristre para registrar mi llegada. Yo les ataqué con la mía y todo quedo en tablas. Con más rapidez que a la ida, fuimos camino del hotel y a mitad de camino fue cuando lo de la luna del coche.

El masaje espectacular, sauna, masaje de una hora y un jacuzi de postre. Salí dando tumbos como un borracho pero en la cafetería del hotel, mientras luchaba por llegar me encontré con dos conocidos tomando cerveza y allí que me junté con ellos para aplacar mi mareo. Ni ganas de cenar.

El día de hoy ya os lo contaré cuando acabe, pero os adelanto que Juan ha cumplido su sueño y mamá y yo hemos hecho una excursión muy bonita con cascadas y vistas geniales. Ya os cuento.

Esther, feliz cumpleaños, yo no he podido ir pero los tres te llevamos en el corazón. Que pases un día muy feliz, y cuando estemos los tres juntos miraremos muy fijamente a una de estas montañas y nos acordaremos de ti para ver si te llega una vibración intensa. Si te llega, que sepas que somos nosotros.

Besitos a todos y sobre todo a mi amor, mi niña Maite que no le he podido escribir un e-mail personal, pero que no desfallezca, que todo se andará.
Chao

POR FIN EN LAS TORRES DEL PAINE






miércoles, 31 de octubre de 2007 0:58:19
Ha sido complicado pero lo hemos conseguido. Cuando llegamos a la estación de autobuses nos encontramos con que solo quedaban dos pasajes para Puerto Natale, nuestro destino en Chile para visitar las Torres del Paine, montañas bonitas entre las mejores para los alpinistas y los amantes de la montaña. Todos los planes rotos.


Teníamos que buscar hotel, actividades para el día siguiente para no perderlo dando tumbos y reorganizarlo todo. Le dijimos al que vendía los billetes que si había alguna anulación que nos avisase al hotel. Juan y yo nos pusimos manos a la obra para reparar el desaguisado.


Vimos un jeep que anunciaba vuelos en globo y allí que nos fuimos para montar a la abuela en globo a su pesar. Tampoco fue posible pues no había piloto para el aparato y no comenzarían los peligrosos vuelos hasta dentro de dos semanas. Buscamos hotel, y nos fuimos con una cervecita y un brownie en el cuerpo al hotel más corridos que una mona. Cuando llegamos al cuarto mama que estaba descansando en la cama salto cuan rana cabreada y nos dijo que habían llamado por teléfono no sabia de donde ni para que. Viaja con abuelas para esto.


Nos fuimos a recepción ilusionados desconcertados y expectantes y en recepción dijeron que una vez que habían pasado el teléfono no se preocuparon de más, así que por favor, llame a la agencia de transportes y pregunte si han llamado a los rodriguez leiva, por fin dimos con el vendedor y nos dijo que teníamos pasaje para los tres para hoy. Suspiro profundo y vuelta a enderezarse todo. A las ocho de la mañana ya estábamos montados en el autobús muy serios y mirando pa lante.


No os voy a describir el viaje pues lo pase durmiendo y de vez en cuando un pajarraco, un guanaco, una ovejita y su cría que ahora están en sazón total, que llegamos a la frontera con chile y nos dan un papelito de declaración de todo lo que traemos de comer y maderas, etc. etc. y Juan pone que lleva de todo y que es muy legal y que no va a mentir a nadie. Nos lo tenemos que comer todo por dios, que se nos va el autobús, que la cola avanza, que ya nos toca y que no puedo comer más deprisa la tercera manzana. Recapitulamos, oye y si decimos que no llevamos nada, preguntamos al chofer y nos dice que lo subamos al autobús que ya lo han revisado, como si fuéramos atracadores de medio pelo vamos pasándonos la maleta de la comida de unos a otros y al final el autobusero nos la quita de las manos y la mete con el equipaje y a rellenar de nuevo los papeles pa decir que no llevamos mas que tres manzanas. El de la aduana me dice que tengo que poner que llevaba tres manzanas. Si tengo que poner en la lista todo lo que llevaba aun estamos allí.


Llegada a Puerto Natales, alquiler de coche, compra de zapatillas para Juan, comidita de marisco para quitarnos las penas, y caminito de las montañas que no llegamos a las ocho de la tarde al control y lo cierran. Así que a ochenta por pistas de ripio por donde teníamos que ir a treinta o cuarenta pero al final, a las ocho menos cuarto estábamos preguntándole al guarda parque que qué nos aconsejaba.... y al final al hotel que es una maravilla de enclave al pie de esas bellas montañas que tanto nos ha costado alcanzar.


Mañana os contaré como nos perdimos por estos valles tan bonitos, que hicimos con la abuelita, que creo que le vamos a pagar un masaje de dos horas pa que se quede relajada y ya veremos como nos va el día.


Bueno, besitos de los tres, que los tengo aquí apuntándome lo que a mi se me olvida y que lo paséis tan bien como nosotros aunque con menos estrés.
Chau

Y eso que estamos intentando hacerlo slow, que quiere decir despacito y sin prisas, pero nada, que no se deja el puñetero viaje.

VISITA A LOS GLACIARES






Lunes, 29 de octubre de 2007 0:12:51
Hola familia y demás destinatarios.
Por fin, creo, digo creo pues hemos comprado por internet, tenemos billete para BB.AA. el 3 de noviembre saliendo de Calafate a las 12 y llegando a BB.AA. (AEP) a las 14,49 en el vuelo LA4443. Espero que sea cierto.
Esto es todo lo que tenemos comprado, nos queda comprar el billete de ida y vuelta desde Calafate a Puerto Natale en autobús que son 5 horas y reservar las noches que pasemos allí. La idea es alquilar un coche e intentar entrar en el Parque de la Torres del Paine alojándonos en algún hotel o albergue. La aventura continua.

Hoy hemos estado en los glaciares.
Lo hemos pasado fantásticamente yendo en el catamarán a ver los cinco o seis glaciares que se ven en el lago Argentino, desde la proa, con el capitán y azafatas que nos atendían a los seis que habíamos pagado un suplemento de unos 20 euros.

Mi madre ha estado encantada, nos han dado de beber todo lo que nos apetecía, unos alfajores argentinos, champán y bombones de despedida y las explicaciones del capitán y las azafatas a todo lo que preguntábamos. Nos hemos sentido muy especiales, sobre todo cuando veíamos a los de afuera pasando un frío de narices cuando el barco iba a toda marcha.

Cuando estaba parado no hacía frío y hemos tenido un día espectacular, con mucho sol, a penas fresquito, y hemos desembarcado en una zona para ir a ver tres glaciares que tiran montones de iceberg pequeñitos y han formado un lago más pequeño que tiene salida con un río que atraviesa un bosque de legnas, un árbol que en esa zona está en peligro pues hay una vacas salvajes que se comen los brotes que aparecen y el bosque está en retroceso hasta el punto que han permitido cazar las vacas salvajes que por esos pagos deambulan.

Una salvajada a mi manera de ver, yo le he contado a la guía que en Francia hemos visto como traslada a las vacas en barcos planos para cambiarlas de zona de pastoreo, pero no ha debido de entenderlo muy bien. También dicen que cazan a los jaguares pues matan muchas ovejas.

No entiendo nada, deben de haber un montón, pero no entiendo como se permite matar a un animal salvaje en lugar de mantener esa especie de algún otro modo o subvencionar las ovejas muertas a los propietarios.

Ahora, después de comprar el billete Juan se ha ido a dormir un poco pues sigue con su catarro, mamá va mejorando pues ayer comenzó con antibiótico y parece que le está haciendo efecto, y yo, que era el que peor estaba, estoy hecho y toro de miura, eso si, con mocos el muy mariquita.

Mañana tenemos la visita del Perito Moreno, y no imagino que pueda ser más espectacular. Hemos visto varios cóndores, iceberg por todos lados y los glaciares con algún que otro desprendimiento pequeñito en vista de los pedazotes de hielo que andaban flotando en el lago. Oscurece tarde y eso nos da la sensación de que el día es muy largo, y acabamos un poco cansados todos los días pero por la mañana estamos otra vez con todas las fuerzas para ver y disfrutar.

Bueno gente, que lo sigáis pasando bien en lo vuestro, que ya nos ocupamos nosotros de sacarle punta a este viaje. Las comidas son indescriptibles, por eso no abundo en informaros muy a fondo, la carne nos sale por las orejas, el dulce de leche es como que está omnipresente en todas las cosas de pastelería o facturas como dicen por aquí, el paisaje es árido como Almería, por lo menos en las zonas por donde nos estamos moviendo pero las distancias son enormes.
Hemos hablado con unos ingleses que han estado en Torres del Paine y que han alquilado un coche y dicen que las carreteras son horribles, que Puerto Natale no tiene nada que ver, pero que merece la pena la vista de Las Torres, así que estamos animados. Veremos que opinamos después de las 5 horas de autobús y los traqueteos del coche de alquiler.

Joaquín y gente que duerme para retomar fuerzas.

YA ESTAMOS EN CALAFATE










Date: Sun, 28 Oct 2007 02:12:14
Hola a todos de nuevo. Hoy hemos llegado a Calafate. El avión salió puntual a las 8 de la mañana, hacía viento como todos los días que hemos estado en la provincia de Chubut, en Trelew, lugar donde se lleva toda la lana que se esquila para ser lavada. O al menos uno de los centros más importantes que realizan esa faena. Los pinguinos y los elefantes marinos han sido muy amables con nosotros. Sobre todo los pinguinos magallánicos que son pequeñitos y no se inmutaban a nuestro paso. Las laderas de las montañas estaban repletas de madrigueras y por encima de ellas los guanacos correteaban mientras el cielo dejaba caer gotas frias de agua y el mar se llenaba de borreguitos.


Sabéis que es cuando más me gusta el mar?...


Como os digo, también los elefantes marinos han sido amables, nos han dejado ver sus gruesas panzaz al sol, sus estiramientos de cola, sus crias amamantándo y las hembras apartadas de los sultanes, capitanes y tenientes. El más gordo y fuerte el sultán. Algún que otro capitán o teniente ensangrentadillo de alguna trifulca con algún otro. Se quedan quietos en la arena de la playa mientras descomprimen cuan buzo experimentado después de bajar a 1500 metros de prufundidad, 15 atmósferas, para pescar langostinos y otras viandas apetecibles. Luego, con un proceso largo van elimimando el nitrógeno de su sangre durante días enteros tumbados sobre la arena. Toda una maravilla de la naturaleza.


Hoy, hemos llegado a Calafate. Hacían cinco grados de temperatura, según me he enterado, ha bajado justo hoy bastante, hasta esos frescos cinco grados de la mañana. No ha levantado demasiado la temperatura durante el día pero estaba despejado y no llovía. La vista de las cadenas montañosas que rodean el lago Argentino son expectaculares, las cumbres están nevadas, hemos visto un cóndor, y gran variedad de pájaros de los que he olvidado ya el nombre. De los sencillitos, patos de cuello rojo, bandurrias, cisnes de cuello negro y otro sinfin de pájaros de menor tamaño pero muy diferentes a los que se ven por tierras alicantinas.


La excursión de hoy ha sido a un galpón, la estancia se llama el Galpón del Glaciar. Allí nos han recibido con unas bebidas refrescantes, tés, café, y una variedad enorme de pastas, tartas, mermeladas, dulce de leche que no falte, galletas de té, y puding de todo tipo, strudell de pasas.... una exageración. Aun sabiendo que a la noche teníamos una asado argentino típico, nadie de los cerca de 100 que ocupábamos el lugar ha dejado de llenar el buche. Luego nos han hecho una demostración de esquila de oveja, una exhibición del trabajo que hacen los perros para llevarlas de un lugar a otro, nos han enseñado como se erosiona el terreno por el pastoreo, gente ha montado a caballo y otros hemos ido a ver liebres que saltaban de nuestros pies, pájaros volando a nuestro alrededor y sobre todo un paisaje con las montañas nevadas al fondo que impresiona. Tras cerrar todas las tranqueras o puertas del campo, nos hemos ido al gran comedor que ya vacio de pastas estaba preparado para la cena. Ensaladas y todo tipo de carnes a la brasa, de cordero, vaca, pollo, morcillas chorizos, batatas, y salsas de las más diversas. Al final un heladito con fresones que aquí se llaman frutilla. Una pareja de bailarines y un guitarrista nos han deleitado con bailes de la región, tangos, y canciones de la tierra.


Mañana la ruta de los glaciares durante todo el dia.


Que disfruteis tanto como nosotros.Os dejo que hay gente esperando ponerse al ordenador y ya es tarde. Besos, abrazos o lo que os apetezca. Lo estamos pasando muy bien y el catarro de los tres va remitiendo. El hotel en Calafate una maravilla. totalmente nuevo y una buena vista sobre el lago.


Chao

DESDE LA PATAGONIA ARGENTINA




Date: Fri, 26 Oct 2007 00:41:40
Por fin podemos conectar, ayer el e-mail del hotel no funcionaba pues había problemas.
Llegamos bien, tomamos un taxi y al hotel. Luego nos fuimos a cenar al viejo Molino, nos hemos enterado que es el lugar más caro de Trelew. Cenamos muy bien, unos ahumados, ensalada, cordero y un postre riquísimo.

Hoy hemos ido a ver ballenas y las hemos visto, impresionante, espectacular. Hemos ido con un catamarán y aunque las aguas no estaban demasiado claras, hemos visto un par de parejas con sus crías. El parque natural fantástico, con guanacos, gallinetas, maras, alcatraces y todos los bichitos que os podáis imaginar. Luego de una buena comida en un self service genial hemos ido a ver a los elefantes marinos que también ha sido algo fuera de lo común, nunca mejor dicho, no vemos esas cosas feas y enormes muy a menudo. Habían bichos grandotes descansando en la playa con las leonas junto a sus cachorros a los que amamantaban con cierta desgana, nada parecido a una buena madre puesta con todos sus sentidos en su bebe.

El viaje ha durado todo el día, hasta eso de las seis de la tarde, nos ha llovido por el camino cosa que tampoco es muy usual en estas tierras secas y sin un solo árbol.

Ya ha comenzado la segunda aventura, pues la primera ha sido fantástica y la acogida nuevamente espectacular por parte de los tíos y los primos, con infinitos detalles en todo momento y anteponiendo cualquier cosa para atendernos y hacernos sentir a gusto. Así da gusto tener familia en cualquier parte del globo.

Chao y que nos vaya bonito a todos.

Ana Maria, Juan y Joaquín